Tiempo. Por suerte y desgracia, para todos igual.
Hoy un amigo se ha hecho mayor, mide ya dos metros y lo único que queda de inocente en él es su nariz.
Por suerte (algo más que por desgracia) yo he tenido la oportunidad de verle crecer (a lo más que evolucionar). Y de acabar hablando cómo será nuestro futuro a las 5 de la mañana, nos encontramos ante él.
No sé si también por cosa del tiempo, le robamos un instante y pensándolo, poco queda. Lo que está claro es que lo que sigue estando no está como estaba, sino que se ha reforzado con vínculos que no se pueden describir. Porque tampoco hace falta describirlos. Supongo que al final eso es lo importante.
Si nos paramos también, a medir, acabamos por encontrar una serie de maestros que, a su modo, han podido llegar a ser casi todo lo que una persona puede necesitar. No sobra sinceridad ni escalofríos.
A veces las vidas paralelas también se cruzan, y, aunque a desnivel, avanzan a la vez.
Sigo avanzando con él.
Así que seguirán pasando otras 19 primaveras. Y yo, seguiré viéndole crecer.
viernes, 25 de abril de 2014
sábado, 19 de abril de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
sábado, 22 de marzo de 2014
Es.
La vida es una corriente tumultuosa e inconsciente donde
los actores representan una tragedia que no comprenden, y los hombres,
llegados a un estado de intelectualidad, contemplan la escena con una mirada
compasiva y piadosa.
La vida es una lucha constante, una cacería cruel en que
vamos devorando los unos a los otros.
¿La justicia? La justicia es una ilusión humana; en el fondo todo es
destruir, todo es crear. Cazar, guerrear, digerir, respirar, son formas de
creación y de destrucción al mismo tiempo.
La verdad es una brújula loca que no funciona en este caos de cosas desconocidas.
lunes, 17 de marzo de 2014
No hay nada.
Hay quien busca la salvación en la eternidad de un mundo ilusorio. Otros, sencillamente, prefieren agarrarse a si mismos.
Hay un eco incesante que nos arrastra hacia lo que ya hicimos, hacia lo que ya fuimos. Una marea permanente que nos llama día tras día y no nos deja avanzar.
Hay una lucha de opuestos, y una tregua en el cielo como el equilibrio de ambas fuerzas.
Hay una cascada en el desierto y una duna en el Océano que coarta su paz y su silencio.
Hay vértigo. Una línea interminable que nos invita a recorrer un espacio infinito que el ser humano aún no ha sido capaz de manipular, y que nos asusta.
Hay color escondido en una luz tenue que está a punto de echar a llorar.
No hay nada.
Fotografía: A.Pastrana.
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